Orígenes de nuestra Organización Gremial

En un contexto histórico de enfrentamientos políticos durante la presidencia de Alvear (quien había sucedido al caudillo y líder político de ese tiempo, don Hipólito Yrigoyen), un núcleo de empleados bancarios mayoritariamente de ascendencia socialista, fundan el 6 de Noviembre de 1924 la “Asociación Bancaria Nacional” y se establecen en Bartolomé Mitre 382 de la Capital Federal.

Los primeros objetivos que tuvo la asociación fueron asesorar a los compañeros sobre la recién sancionada Ley 11.232 de Jubilaciones Bancarias y crear la conciencia sindical entre los bancarios a través de una Organización creada por rama de trabajo.

En aquel entonces, los trabajadores ingresaban al banco a las 9.30 hs. y no tenían horario de salida. Se desarrollaban las tareas con atención al público como actualmente ocurre en nuestra Seccional, de 10 a 15 horas, pero también se laboraba el sábado en una jornada mas reducida; no había vacaciones; las llegadas tarde eran motivo de sanción o despido; los salarios estaban  atomizados y a la vez desproporcionados, sin escalafones ni categorías; en síntesis, se podía constatar que los miles de compañeros empleados por las entidades bancarias vivían cotidianamente inmersos en la inseguridad, la inestabilidad y la explotación.

La Organización se expande. Una Bancaria distintiva en Mar del Plata

En 1930 nace la primer Seccional en Bahía Blanca y muchos años después, cuando corría el año 1945, se constituye en Mar del Plata. La crónica sería muy extensa para relatarla aquí; sin embargo considero pertinente recordar a continuación, los orígenes en nuestra ciudad del modelo sindical contemporáneo.

Hacia los últimos años de la atroz dictadura que sufrimos los argentinos y al calor de los acontecimientos que desembocaron en la recuperación definitiva de la Democracia, un importante grupo de compañeras y compañeros –muchos de ellos con escasa militancia gremial y con nuestra juventud a cuestas-, empezamos a ganar un protagonismo creciente hasta conformar en la Seccional la célebre “Coordinadora Gremial Bancaria”, en donde participábamos compañeros de todos los bancos en forma individual, o colectiva a través de agrupaciones (Ateneo Banco Nación, Agrup. 25 de Mayo, etc.). Una vez normalizada la asociación en 1984, ese colectivo heterogéneo y plural se hace dueño de la conducción de un Gremio que va a ser muy distinto y novedoso al escasamente conocido hasta entonces. Con mucha presencia sindical en los bancos, va a enfrentar desde el vamos los conflictos derivados de los cierres de varias entidades, entre ellas el Banco Zonanor y el Banco Italia; resulta gracioso incluso rememorar las campañas dirigidas a las entidades mas explotadoras de plaza, con la simbólica entrega anual de los “Premios Piraña de Mar”. En lo institucional, en primera medida se va a relacionar fuertemente con todo el Movimiento Obrero y con su causa, y luego podemos mencionar algunos avances, como ejemplos de nuevos y numerosos emprendimientos: la Mutual, el Plan de Viviendas situado en Avda. Independencia 4353, la apertura del Jardín “Mi banquito” con su colonia de verano, el PoPriBa (consultorios médicos y odontológicos) que mucho después se transformaría en el SeMIn con la construcción de un edificio adquirido íntegramente con fondos genuinos originados en la Seccional, la Casa del Jubilado, la Farmacia; una fuerte presencia desde la cultura, primero en la Sala “Encuentros” y luego con un concepto diferente pero con la misma esencia, transformándose en la Sala “Arturo Jauretche”, que albergó gran cantidad de espectáculos como el tradicional “Festival Internacional de Tìteres” de las vacaciones invernales. En lo social, innumerables realizaciones como los festejos del Día del Niño de todos los años (recuerdo los primeros en el ItalPark), la entrega de útiles escolares y guardapolvos, los presentes para todas las compañeras cada 21 de Septiembre, torneos de fútbol interbancarios y de variados deportes, la clásica Maratón de fin de año, la fiesta del Día del Bancario, etcétera.

Para finalizar, seguramente habrá muchas omisiones de las que quiero salvar a último momento –en lo interno-a  todas las actividades de formación sindical (que incluyeron viajes de los participantes) y profesional, con charlas de capacitación y cine-debate sobre temas legales y convencionales, el movimiento obrero, el rol del delegado y las comisiones internas, libertad sindical, precarización y flexibilización laboral, mobbing y maltrato en el trabajo, problemas de género, medio ambiente en el empleo, salud y enfermedades laborales (stress, síndrome de pánico), y también –en lo externo- el reconocimiento manifiesto de la comunidad con expresiones de distinto tenor, ya sean en una marcha, o bien en una convocatoria cultural, o en la presencia y solidaridad ante el cierre de fuentes de trabajo, o reclamando junto con nosotros por la privación de la libertad de dirigentes en la puerta de una comisaría.

La importancia de nuestros orígenes no solamente tiene que ver con nuestro pasado, sino mas bien con nuestro porvenir. Parafraseando al extinto escritor rioplatense Mario Benedetti, “algunas cosas del pasado desaparecieron pero otras abren una brecha al futuro y son las que quiero rescatar”.

Claudio Bocero – Secretario de Prensa y Difusión

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